Nº Visitantes

lunes, 1 de agosto de 2011

Tecnología y Sociedad IV

Nueva Historia de Cronopios y Famas por Santiago Jorge

Los famas siguen haciendo porque todos lo hacen, y si todos tienen de nada importa la necesidad y los costos, hay que tenerlo.
Lo cuanti sigue primando sobre lo cuali, la popularidad se gana por la cantidad de saludos y no por meritos, el respeto lo da el tener o pertenecer, nunca una piel curtida.

Los famas registran todo, no disfrutan el momento sino que lo sacralizan y enmarcan para que todos sepan que existió y que ese fama fue parte; el goce queda de lado y se reduce a lo que se comentará mientras se alimenta la bestia pantalla.

Los famas la eligen según procedencia y apariencia, ¡como si el amor fuera una camisa o un club de fútbol! No saben que te toca el timbre y te descuartiza sin preguntar.

Los famas siempre hablan de salarios, de cualquier kiosco se interesan por conocer su propietario y renta; de la pintura los atrae solo las vergonzantes cifras que se pagan por aquellos a quienes famas antepasados despreciaron en vida.

Analogando a Joseph Proudhon consideran a la propiedad intelectual un robo, es exorbitante el precio de un disco o libro, intolerable e inaccesible, lo contradictorio es que cuando los famas se convierten en saltimbanquis por una noche, pagan por una cerveza lo mismo que el valor de cualquier libro o disco.

Sobre cronopios no puedo decir mucho, no los hay o no los conozco, la libertad es muy cara y difícil de alcanzar, luchan contra ellos la sociedad entera con sus estructuras y convencionalismos como armas.
Lo que si se ve son esperanzas, aunque paradójicamente andan desesperanzadas, naufragan a la deriva, la corriente fama tira y tira, son considerados enfermos o en el mejor de los casos asociales.


Textos anteriores:

Tecnología y Sociedad I
Tecnología y Sociedad II
Tecnología y Sociedad III

domingo, 26 de junio de 2011

Paremos la Violencia

A razón de la sin-razón generalizada, me quedé prendido a la televisión, viendo lo que pasaba en las afueras de la cancha de River, es un lugar tan común pero pareciera que a nadie le importara, como si las victimas del fútbol fueran un mal necesario, un daño colateral justificativo de la pasión y todo lo que ella rodea.

Me siento tan estúpido, en todos estos años nunca había pensado en el detrás de toda esta basura; hoy un señor cualquiera se fue a trabajar y su hijo/familia se entera que esta internado en terapia intensiva con traumatismos graves. ¿Cómo ponernos en la piel de ellos? ¿Cómo le explicará una madre a su hijo cuando crezca que su padre fue asesinado por un tumulto cobardemente anónimo?

Las victimas del fútbol suman 257 (ver la lista acá) es decir, mas que la tragedia de Cromañón y que el atentado a la Amia, pero nunca hubo marchas masivas por dichas victimas y nunca nadie pagó el pato por ello. ¿Se imaginan el número de hijos, hermanos, padres, madres, etc. que hay detrás de todo estoque generó el Fútbol Argentino?

Antes nos vendieron el cuento de que las barras-bravas eran inadaptados sociales que concurrían a los estadios y los desmanes eran por su propia naturaleza anti-social. Hoy sabemos que la ecuación es simple, las barras fueron y son funcionales a los dirigentes, sindicalistas y políticos de nuestro país, ellos las crearon y les dieron poder e impunidad, pero ellos nunca respondieron por los actos de aquellos; como cielo que los cubre y alcanza a todos esta el vil dinero, siempre fue así.

Tampoco caigamos tan de lleno en la típica justificación “la sociedad esta enferma”; cuando algo es de muchos, no es de nadie, si la culpa se la echamos a todos, nadie será culpable. Yo mismo sufro y vivo intensamente los campeonatos de fútbol, pero no se me ocurriría partirle una piedra en la cabeza de un policía; en la cancha de River cuando terminó el partido había 45.000 personas que cantaban por su club y se entristecían por la situación, solo unos cuantos se encargaban de teñir de negro la historia.

La solución tiene que ser drástica, tienen que irse quienes manejan el fútbol hace años y nunca le encontraron solución a todo esto (¿se la buscaban?), tienen que enjuiciar a quienes causan lesiones y muertes, y sino que se pare el fútbol, para así reflexionar acerca de las victimas que ya se tragó este huracán y de cómo seguir adelante disfrutando de un espectáculo y no tener que soportar batallas absurdas e impunes.


Link interesante: http://www.salvemosalfutbol.org

jueves, 23 de junio de 2011

Tecnología y Sociedad III

Aunque huelas, veas, sientas y escuches, si no tenés no existís ni perteneces: desinformado, desactualizado y desconectado de todo, el mundo pasará y no estarás, serás ajeno a todo. Muchos saben que algún día le faltará su madre, pero a otros, no se les ocurra sacarles ni por un momento el chuckberry.

La publicidad nos adoctrina, enseña y bombardea con ofertas asequibles para poder estar conectado las 24 horas. ¿Conectado a que? Si todo lo seguimos viendo y viviendo entre cuatro paredes y a través de una pantalla, sabremos de todo, pero no habremos vivido nada.

Hoy parece que un tipeo vale mas que una mirada, un mensaje de texto es preferible a un buen gesto, ver una foto retocada supera con creces a sentir los aromas y fragancias de las personas, y mejor ni hablemos del sexo virtual o el Cupido que vive y trabaja día y noche en la red. Así nos estamos relacionando en estos tiempos, que nocivo para los más chicos, hace poco escuché a mi sobrinito identificar a sus compañeros por el celular que tenían. ¿Tan poco vale lo real, lo verdadero, lo humano?.

¿Cómo elevamos al pedestal a toda esa parafernalia? Hay que revalorizar el goce. En esta desorientada general donde nos enseñan que gozar es comprar lo último, la máquina de moda que en poco tiempo será obsoleta, “no esperes mas, disfruta la vida hoy” reza el famoso banco de la propaganda. Yo gozo y me parece un lujo cuando se me presenta un encuentro humano cualquiera, que tu amigo toque tu canción preferida en la guitarra, que tu novia te invite a andar en bicicleta por el barrio. En fin…

Este es el progreso, obtenemos y contenemos mas información que vida, estamos en camino pero no caminando.

martes, 17 de mayo de 2011

¿Periodismo Militante?

Esta tan de moda y hace tanto ruido, que no podemos ser menos, también, vamos a analizarla; partimos por saber que se entiende por Periodismo y que por Militante:
La Real Academia Española define al militante como alguien que pertenece a un partido político o a una colectividad y/o que apoya o favorece un determinado proyecto.
Enrico Udenio nos sintetiza al periodismo como la captación y tratamiento de la información.

Mientras que el primero viene cargado de ideología, el segundo pareciera ser un interlocutor objetivo de la realidad (por lo menos un intento). ¿Cuál es el problema? Creo irreconciliables ambos términos, me parece una falacia que se lo nombre y remarque tanto y es preocupante la gran cantidad de defensores.

¿Los motivos?

La militancia (a la cual considero saludable) surge por el apoyo a un partido u proyecto, pero nunca fue un oficio ni un trabajo, se trata de convicciones, de ideas, incluso de hacerlas prevalecer y difundirlas; pero siempre como un medio y no como un fin. Me explico: como medio porque se trata que aquella “idea” llegue a muchos, pero nunca es un fin es si mismo, porque de lo contrario la finalidad seria de mera propaganda, lo que contrasta con el trabajo de periodista.

Al tener la política tantas ariscas, tantas características propias, llevan a evaluar en este ámbito aquella zoncera de la “traición”: cuando el partido por consenso o como fuese se arriba a una decisión, hay que sostenerla aunque no se este de acuerdo, de lo contrario se caería en la mentada traición. Allí se vuelven a separar sendas palabras: el militante por cuestiones partidarias podría no cuestionar lo decidido por su grupo, pero ¿el periodista? Podríamos aventurar que un periodista militante actuaría como un militante (porque lo es) y no como un periodista que debe mantener su independencia y opinión ante todo.

Así como criticamos cuando notamos que en Clarín (por dar un ejemplo) se baja una línea editorial y escasea la libertad de opinión, (en el último año no leí ni una nota que resalte algún aspecto positivo del Gobierno) con el periodismo militante sucede a la inversa, no vi a ninguno de ellos criticar lo que provenga de sus filas.
Ambas situaciones son peligrosas, si un medio monopoliza la información, corremos el riesgo de que un CEO a discreción maneje que se difunde y que no (¿periodismo corporativo?); y si solo escuchamos a los “periodistas militantes”, éstos podrían convertirse en lo que George Orwell (“1984”) denominó “Ministerio de la Verdad”.

Hay una situación que no puede dejar de nombrarse: la gran cantidad de bloggers con su ideología bien clara, que desde sus páginas web realizan una férrea defensa del Gobierno, ello se hace por convicción, por adherir a un “modelo”, no creo que sea técnicamente periodismo; allí se ve la diferencia entre alguien que milita y difunde y defiende sus ideas; y quien trabaja a sueldo en un canal del Estado, administrado por el Gobierno, para hablar bien de éste último.



martes, 3 de mayo de 2011

Muerte y Festejo

Me llamaron poderosamente la atención las palabras de Obama en su anuncio de la muerte de Bin Laden. Un premio Nóbel de la Paz confirmó que su Gobierno “comandó las operaciones que asesinaron a… (…) que se hizo justicia por las muertes del 11 de Septiembre (…) el mundo es ahora un lugar mas seguro”.

Pasando a limpio, los EE.UU. a pesar de todos los avances y tratados de Derechos Humanos, se arrogan la facultad de asesinar a una persona (fuera quien fuera) y como si fuera poco, le comentan al mundo que tuvieron la delicadeza “prepararlo según costumbres islámicas” para luego arrojarlo al mar en un sudario blanco. Hoy nos enteramos de que Bin Laden estaba desarmado, lo mismo el derecho es de EE.UU de ejecutarlo y decidir sobre el futuro de sus restos.

Con respecto a que se hizo justicia por lo del 11-S, ¿Quién hará justicia de todas las muertes civiles ocurridas en Afganistán e Irak con motivo de la invasión extranjera? El primer país fue invadido por proteger a Bin Laden, no estaba; el segundo fue devastado por producir armas de destrucción masiva, tampoco se encontraron. ¿Quién responderá por los daños y muertes? Ah, perdón lo olvidaba, son daños colaterales.

¿El mundo es un lugar mas seguro? EE.UU. jamás ha sido invadido por una potencia extranjera, sin embargo éste ha intervenido y participado de incontables guerras que dejaron innumerables muertos. El mundo oriental esta en un proceso de cambio y democratización; ¿no habrán sido los repudiables ataques terroristas del 11-S y del 11-M consecuencia de la intervención norteamericana en medio oriente? Hoy por temor a posibles represalias nadie cree estar mas seguro, si realmente queremos un mundo seguro que se declare en quiebra la industria armamentística americana y cambien un poco su mentalidad imperialista de participar en cuento problema interno ocurra en el globo.

¿Alguien vio algo más patético que los “festejos” de la ciudadanía estadounidense por el asesinato? Para terminar de entender como piensa uno de estos ejemplares, nos enteramos de que en dicho país son boom en venta las remeras que recuerdan este “domingo festivo” para dicha sociedad.
Realmente deben de creer que la vida es una película de Hollywood, donde los buenos tienen que vencer a los malos, sea en el lugar remoto que sea.
Realmente le deben haber creído a Bush de que tenían que llevar el bien con armas a estos ignotos países.

Al final de todo esto, éste personaje de Bin Laden, haya existido o no, haya sido realmente el autor del atentado a las torres gemelas o no; terminó siendo totalmente funcional a los intereses de quienes se creen los gendarmes del mundo, se justificaron dos absurdas guerras, la industria de las armas lleva ya ocho años consecutivos con su fabricación maligna y a pesar de todas las esperanzas en Obama, los marines siguen repartidos por la tierra sin volver a su país.



lunes, 18 de abril de 2011

Tecnología y Sociedad II

Estaba en Riohacha, disfrutando de un pueblo vació y acogedor a la vez, sin ninguna atracción pero con mil encantos al mismo tiempo, en pleno goce mi amigo y compañero mendocino me dice: “¿Viste lo que es este lugar? Hay mucho mundo por conocer”, fue de esas frases que se te queda grabada en la memoria por su sencillez, grandeza y principalmente porque es una gran verdad. Hoy pienso que no conozco del todo la ciudad donde transitoriamente resido y veo que mis amigos tampoco.
¿No se nos habrá ido mucho tiempo en la computadora o televisor?

Confieso y sin ningún resquemor que he usado y todavía lo hago, a todas las redes sociales, pero un día me di cuenta que habían pasado siete días y no había llamado a mi abuela, pero ni por accidente pasaban 24 horas sin revisar mi facebook; que no me hizo falta preguntarle (y llamar) a aquel amigo de la infancia por su vida sentimental porque ya me había enterado e incluso visto fotografías.

En un asado escuche al voleo “es que hoy, no podes no tener, no te enteras de nada” ¿Quién nos metió en la cabeza toda esta gran farsa universalmente aceptada? ¿Acaso antes nadie vivía? ¿Acaso nosotros mismos no formamos parte de una generación sin celulares ni Chat y de igual modo supimos cosechar grandes amistades, estar siempre en los partidos del barrio y en las aventuras/travesuras grupales?

No pretendo hacerme pasar por un falso estoico de la anti-globalización, ni de la vida 2.0 (¿¿??) simplemente me vi dándole un excesivo uso a la tecnología y también lo observé en mis pares, creo que no tenemos que darle mas sentido que lo que realmente es: una maquina y una red social, o simple pagina de Internet.
Hay mucha ciudad, mucha gente y muchos encuentros humanos que nos estamos perdiendo por estar pendientes del monitor o caja boba.

Cerré algunas cuentas temporalmente para ver si me “desconectaría” de la vida y sus sucesos, para ver si era posible y capaz, (que tan mal estaba) creyendo volver pronto a la “normalidad” de seguir metido en toda esa parafernalia.

Aprendí algo y te recomiendo amigo lector que al menos lo intentes: deja una semana el celular, la computadora o la televisión, te darás cuanta que no son imprescindibles, que no hacen a la vida misma, y verás que nunca jamás podremos sobrevivir sin otras cosas realmente importantes: el cariño de quien queremos, la risotada con los amigos, los domingos en familia.

Hace cinco mil años el (¿ingenuo?) rey de Egipto Thamus, despreció el arte de escribir, adujo: Este invento producirá olvido. La sabiduría esta en la verdad, no en su apariencia. No se puede recordar con memoria ajena. Los hombres registrarán, pero no recordarán. Repetirán, pero no vivirán. Se enterarán de muchas cosas, pero no conocerán ninguna.

lunes, 4 de abril de 2011

Tecnología y Sociedad

Caminando por Buenos Aires observé:
En los cafés la gente se sienta sola frente a su notebook; en el colectivo nadie conversa porque todos tienen un ipod estallando en el oído; en un bar observo a cinco amigos y no se hablan: mandan mensajes de texto a alguien lejano; los oficinistas almuerzan solos en la barra con la televisión de frente y quienes comparten mesa lo hacen por cuestiones de espacio: dos extraños sentados juntos sin conversar porque de lo contrario no habría lugar; los chicos no se juntan ni a jugar a los videojuegos (ni que decir de la plaza) porque juegan cada uno en su casa conectado en red; pocos son los que todavía llaman a sus amigos que están lejos para escucharlos porque con un mail basta y si hasta los taxistas de Capital se han vuelto poco charlatanes.

Con la revolución industrial se creyó que se obtendría mayor productividad y eficacia, por ende la gente trabajaría menos y viviría mejor, ¿Sucedió así? Las maquinas llegaron con grandes dividendos para sus dueños, pero nadie trabajó menos, incluso generaron desocupación y hambre (todavía emociona la intuición de aquellos que en el siglo XVIII en pleno auge, se rebelaron para prenderles fuego).
Hoy, la tecnología nos brinda todo para estar más conectados y unidos, las distancias no existen, no obstante se dio un contra-efecto: la gente se conoce menos, sale menos y se ve menos. Son muchos los que tienden al encierro, todo pasa por un monitor y su mundo se reduce a eso. También son muchos los que caminan con una sensación de anonimato, de no pertenencia, de no mirarse a los ojos.

La culpa no es de los artilugios, sino de quien hace un uso abusivo de ellos, como también de quienes exaltan a las cosas por sobre las personas.

Tantas veces maldecía que los grandes atractivos culturales, deportivos y musicales pasan por las grandes urbes y nunca llegan al interior, que viendo lo contado, considero dichosos aquellos que viven en algún pueblito recóndito; ahí se conserva lo primero que se nos dio al nacer: ser social por naturaleza, que suerte conversar en la esquina ó en el colectivo, que experiencia la que se aprende en el club de barrio o con los grandotes de la esquina, que hermosos nervios caminar por la vereda de la casa de tu chica, que placer aquellas sobremesas con afectos y amistades que se extienden por horas, que fortuna aprender historia gracias a largas charlas con tu abuelo.

Estas cosas simples son y serán la sal de la vida, lo demás es accesorio.


"Lo que preogresa con el paso del tiempo es la tecnología, el hombre no...siempre es el mismo"

domingo, 13 de marzo de 2011

Opinión de Elecciones 2011

Llegó el 2011, año de elecciones presidenciales; nuestra tan nombrada oposición parece no despertarse de una larga siesta, quizá ya sea muy tarde, aquí un modesto análisis cronológico.

Luego de que Cristina Fernández ganara con amplia mayoría en el 2007 hubo un giro 180 grados para luego terminar dándolo de 360º, a saber:
En marzo del 2008 estalla el conflicto con el campo y la gran polémica de las retenciones, la clase media empieza soltarle a mano al matrimonio presidencial, y desde las páginas oficialistas se contraataca con adjetivos como “golpistas” u “oligarcas”, se genera un clima de crispación y tensión social que tiene en velo y dividido a todo el país.
Se suma una inflación galopante que afecta al bolsillo de los trabajadores, los salarios reales de la población caen considerablemente y el gobierno lo niega y manipula números a su favor, la respuesta no se hace esperar: en las legislativas nacionales del 2009 el kirchnerismo sufre un golpe duro perdiendo después de 6 años la mayoría en ambas Cámaras y siendo derrotado en distritos claves como Capital, Gran Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe.
El discurso de Cristina del día siguiente por cadena nacional, con tono soberbio y altanero, negando la derrota y haciendo oído sordo al mensaje que la sociedad dio en dichas elecciones, hizo predecir a casi todos el principio del fin del Kirchnerismo.

A partir de esa ruptura entre el electorado y el oficialismo, la oposición pensó que las elecciones del 2011 serian un tramite (recuerdo a De Narváez diciendo “el kirchnerismo está agotado) incluso no creo que ni el mas optimista de los ultrakirchneristas se haya imaginado un panorama tan alentador para este año. ¿Qué paso en el medio?
Desde junio del 2009 (elecciones) hasta diciembre donde se renovaron mandatos en ambas Cámaras, hubo varios aciertos que cayeron bien en la sociedad, por ejemplo Asignación universal por hijos, sanción de una nueva ley de medios audiovisuales y estatización del fútbol argentino (quizás mucho mas discutible).
En el 2010 el congreso no tuvo un buen año, todo lo planteado en campaña quedó en eso, la oposición de fragmentó y nunca apareció un líder fuerte que represente a el sector antikirchner.

Aunque es poco científico y comprobable, creo que con los pacíficos festejos por el bicentenario, y (trágicamente) con la muerte de Néstor Kirchner, que tuvo gran impacto en la gente (basta ver una imagen de lo que fue su despedida) y en los medios (que aunque enfrentados con el oficialismo reconocieron y mostraron todo lo que pasó en la Argentina desde el 2003) la imagen de Cristina para 2011 se vio muy fortalecida ante la centrífuga idea de una oposición fuerte.

Hace mas de cuatro siglos Maquiavelo le aconsejaba al príncipe “divide y reinaras”, pero al Gobierno no le hizo falta, la oposición se encargó de hacerlo por si misma y por puras aspiraciones personales. Veamos: Duhalde, Das Neves, Rodríguez Saa, Alfonsín, Sanz, Binner, Macri, Carrió, Solanas, Solá y Cobos.
Aunque algunos (PJ disidente y UCR) vayan a internas y tal vez otros no se presenten, la división existe y la oposición pisa cada vez menos fuerte, todas las encuestas dan a Cristina (que aun no oficializó su candidatura) como ganadora en las próximas contiendas electorales.

Creo que si desde el gobierno se logra controlar y combatir la inflación, será muy difícil que el panorama cambie.


viernes, 25 de febrero de 2011

Blog de Viaje VI: Santa Marta

Todos los viajeros que crucé iban para ésta ciudad, y tantas veces oí hablar de ella, que cuando llegue me sorprendí al ver lo poco que hay para hacer en Santa Marta: no tiene buenas playas ni paradores, no hay movimiento nocturno y lo único cultural para visitar son las casas de Simón Bolívar y de “El Pibe” Valderrama, eso si que todos los lugareños te lo recuerdan: aquí decidió morir el Libertador mas grande de América, y de aquí es oriundo el ídolo popular colombiano. Ambos tienen su propia estatua.

Lo mejor de Santa Marta son el clima y la sensación de seguridad; el promedio de temperatura anual es de 31°, es decir que en cualquier época del año te tocarán lindos días para descansar. Además, fue el lugar donde mas tranquilo me sentí al caminar, tanto de día como de noche, y no es que haya gran presencia policial como en Cartagena, sino que es un pueblo tan calmo y su gente tan calida, que aunque transites por calles desabitadas y oscuras no se percibe esa sensación de que te puede ocurrir algo malo.

Al tercer día nos fuimos para Tayrona, éste es un parque nacional y reserva ecológica, el colectivo te deja en la puerta del parque y desde allí hay que caminar 2 horas por medio de una selva tropical (donde en el camino se te cruzan lagartijas, toda clase de mosquitos y si es un mal día te pueden aparecer serpientes cascabel) para llegar a las playas mas bonitas de Colombia, ya que la mezcla de montañas, rocas y el mar verde-azulado hacen del paisaje algo que no se puede dejar de mirar.


Cuando emprendíamos la caminata de vuelta al día siguiente, nos cruzamos con tres personas no videntes perdidos en la selva, me llenó de orgullo que mis amigos se ofrecieran para colaborar y auxiliar.
El camino era muy peligroso, había que saltar unas piedras y estas tres personas no iban a poder, pedimos ayuda a la gente que pasaba (la mayoría chicos de Capital Federal) pero éstos ni se inmutaban, así fue como esperamos casi 40 minutos hasta que un bañero del lugar nos ayudó con el traslado de la gente hasta la base del parque.
Cuando llegamos, los colombianos curiosos se acercaban para agradecernos y se sorprendían al conocer nuestra nacionalidad: “que raro argentinos tan solidarios”.
Reitero que los aplausos van para mis compañeros, pero, ¿Por qué tenemos esa imagen en el extranjero? ¿Nos la ganamos ó es ya un prejuicio difícil de erradicar?
Me inclino por la primera opción, me bastó ver como actuaron los mas de 20 argentinos que pasaron por alado nuestro y ni una palabra de ayuda ante dicha situación.

Nuestro último destino era Taganga, ubicado a 20 minutos de Santa Marta, es un verdadero pueblito pesquero, (a las cinco de la tarde en la playa, los pescadores venden lo que pudieron atrapar con sus redes ese mismo día) donde no hay ninguna calle pavimentada, ni taxis y no vimos ni un solo policía.


La estadía en Taganga no ofrece muchas opciones: de día ir a la playa y hacer buceo, por las noches salir a comer e ir al único boliche de la ciudad; éste lugar tiene fama de no dormir, ya que la única gran atracción aquí es que el movimiento nocturno es de lunes a lunes.

La mayoría de los lugareños son viajeros que se radicaron: la dueña de nuestro hostal hablaba poco español y bien el francés, para comer un italiano amasaba pastas, mientras que un español ofrecía tortillas sevillanas y como no podía faltar, un argentino tenía su bar con ambiente futbolero. El parecido con Montañitas (Ecuador) es evidente.

Así fue como los días en Colombia se terminaron, hermoso país que intenta cambiar su imagen violenta, que para algunos es su condición, pero nunca será su destino.
Su gente fue el condimento especial del viaje, con personas así, aunque seas extranjero, nunca lo te lo hacen sentir.

Fin

martes, 8 de febrero de 2011

Blog de Viaje V: La Guajira

Me estaba cansando de la rutina, de tener todo organizado y de recorrer lo mismo que la mayoría de los argentinos que crucé. Fue un punto de inflexión en el viaje, decidí ir a un lugar del que no supiera nada, que nadie me lo haya recomendado y que nunca estuvo en los planes.
Me sumé a unas colombianas que amablemente me invitaron a pasar 4 días en el departamento de La Guajira; la hoja de ruta incluía: Riohacha, Manaure y Cabo de la Vela.

En el camino a Riohacha lo primero que se me vino a la cabeza fue el nombre de Gabriel García Márquez, es que éste siempre nombra en sus cuentos a alguna mulata caderona, personaje estrafalario o gitano proveniente de allí. Pensábamos hacer trasbordo y quedarnos solo 6 horas, terminamos pasando 2 noches.

Es un pueblo bajo, no hay muchos edificios, su calle principal es la Nº 1 que tiene solo 20 cuadras que bordean al mar, en ella se concentran toda la actividad de la ciudad: restaurantes, confiterías, puestos de turismo y discotecas.
Aquí no hay hostels para viajeros, hay pocos hoteles y se ven pocos turistas (donde nos alojamos éramos los únicos huéspedes), ya que la mayor parte de éstos pasa por Riohacha para salir en camioneta al Cabo de la Vela.

No obstante el poco movimiento, esta ciudad sabe tratar al extranjero, TODA la gente es cálida, su máximo orgullo es que el foráneo no se sienta como tal.
Vale la pena contar una de las tantas cosa que sucedieron: con mi amiga a las seis de la mañana buscábamos un baño para ella, alguien nos vio preguntando, se acercó, camino una cuadra con nosotros y abrió su ¡Boliche! ya cerrado para prestarnos el baño.

Caminar por sus calles de punta a punta, tomar jugo de mango con la sola compañía de las señoras que lo venden, y por las noches comer cocktales de camarón con cerveza de parado en la playa fueron de lo mejor de mis días en Colombia. En Riohacha no hay nada para ver, y ese es su encanto, para enamorarse de un lugar no hacen falta que estén las siete maravillas.

Seguimos a Manaure, zona donde habita la comunidad indígena Wayuu; es la capital salífera del país, de donde se extrae el 60% de la sal que se consume en Colombia. Un lugar de novela donde se ven montañas de la sal más pura (que parecen glaciares) y a 20 metros el mar caribe con su color particular.
Aquí se repite la historia de siempre, un wayupe me explicó lo que me imaginaba: los indígenas extraen y trabajan el mineral en jornadas de hasta 11 horas, a cambio de un salario exiguo; la empresa que explota estas tierras esta en manos de capitales extranjeros, y las regalías que se recibe a cambio son un chiste. ¿Te suena?


Terminamos en Cabo de la Vela, un desierto al que solo se llega en 4 x 4 y pagando una bolsa grande de caramelos de peaje, ¿Cómo es esto? El camino es complicado, arenoso y con mucho barro, en el medio de la nada, te topas con una soga a un metro de altura que te impide el paso, quien amarra estas cuerdas es un niño o niña que nunca tienen mas de 12 años, si no le convidas caramelos (y bastantes) no te abren paso.
A estos chicos se les llama “pelaos”, nos cruzamos a mas de 10.
No es realismo mágico, lo vi con mis propios ojos.


El Cabo es un rancherio, no hay luz, ni agua ni camas, solo hamacas para dormir y una cantina para comer, para bañarte podes comprar por un dólar un balde de agua de río y con el hacer lo que se pueda. Los originarios reciben a quienes se animan a llegar allí, ellos cocinan, atienden y explotan esta playa cristalina y tierras que les pertenecen; sus costumbres y tradiciones se respetan a rajatabla y también las explican en español, ya que entre ellos hablan su dialecto.


Aunque me dolió dejar a mis compañeros de viaje atrás, la experiencia de La Guajira no la olvido más, recorrer pueblitos en camioneta con gente colombiana, conocer esos lugares que nunca estuvieron en mis planes y ser tratado como fui, me hacen pensar que conocí el país que vine a visitar. Me quedan pocos días pero estos fueron de los más intensos.